Yuca

Yuca apareció en Octubre del 2020 en una zona del pueblo donde ,supuestamente, las colonias de esa zona están controladas.

No sabemos cómo ni de dónde apareció, el caso es que llevaba días deambulando, acercándose  a la gente, con la boca repleta de babas. Todo el mundo decía que era muy cariñosa pero que estaba enferma, y claro, nadie hizo nada por el animal.

El día que la recogimos estaba hecha un trapo. Algo le pasaría ya que 3 días antes lo único que se le apreciaba mal era la boca, pero el día que fuimos a por ella estaba escuálida, con las patas traseras sucias de lo que parecía ser sangre y excrementos.

Le llevamos inmediatamente a nuestros veterinarios. Le pincharon medicación para que remitiera lo de la boca, para más adelante explorarle bien. Le hicieron una placa donde se veía el estómago vacío, con lo cual se entiende que estuvo encerrada o le privaron de alimentación. La suciedad de las extremidades indicaba que podría haber sufrido un aborto.

El caso es que de ninguna manera podíamos juntar a Yuca con el resto, habiendo además unos cuantos con retraso en vacunas. Así que adecuamos el garaje para ella: montamos una caseta que nos había donado Zooplus, tapamos la puerta con cajas para evitar la entrada de aire frío, pusimos camas, un rascador, arenero, cuencos de agua y comida…vamos un pedazo lujazo de habitación para la señorita. Más tarde cogeríamos también una placa de calor, ya que entraba el invierno y el garaje es helador.

En cuanto mejoró un poco y se le redujo el dolor, le llevamos para explorar ahora bien la boca. Presentaba úlceras, y aunque pudiera parecer Calicivirus, el que respondiera bien a la cortisona descartaba esta opción. Decidieron atacar los síntomas en vez de meternos a hacer pruebas que no consideraban fiables.

Durante el mes y algo que pasó en el garaje, Yuca tuvo varias recaídas, pero éstas parecieron desaparecer con este tratamiento. Aparte, cada vez que veíamos que empeoraba le pinchábamos y le administrábamos una dosis mínima de corticocoides diaria.

Al mes y pico empezamos a sacar a Yuca del garaje, después de haber puesto todas las vacunas al día de los demás. Fue complicado porque Yuca atacaba a todos sin piedad, instaurando un estado de terror gatuno en el Txoko…hasta que entró en celo. Se lo tuvimos que cortar con hormonas porque no podíamos tener a 12 gatos atacados, y menos con el problema de los marcajes que teníamos ya. Con la entrada en celo Yuca se relajó y se empezó a adaptar bien.

A los 2 meses le esterilizamos y aprovecharon para extraer las piezas dentales dejando los colmillos. Y semanas más tarde, los colmillos. Desde entonces las recaídas no son tan frecuentes aunque todavía no han dejado de aparecer. A día de hoy le brota la estomatitis en la parte inferior de la boca, con lo cual hay que ir ayudando con los analgésicos, y puede que haya que darle medicación diaria hasta que su cuerpo sea capaz de poder con ello por sí sólo.

Por mucho que pueda parecer, no es calicivirus; es un problema autoinmune que afecta la zona bucal.

Leído así da a entender que Yuca está constantemente enferma, pero no es así. Es una gatita de lo más cariñosa y juguetona con una afección vírica que tendremos que controlar, pero que no afecta para nada su calidad de vida.

Como siempre, las que más animales tenemos en nuestras casas, siempre somos las que acabamos ayudando a estos animales.

Ahora Yuca es una más del Txoko Lleó.

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